GRADUACIÓN 2017

Fue difícil escribir estas líneas para una ocasión como ésta.

Nos pidieron a Paulina y a mi hablar hoy porque somos, junto a los Foster Cañas, las 2 familias más antiguas del colegio. Cumplimos 21 años desde el día que llegamos con nuestros hijos mayores, Sofia, Maximiliano y rafael.  Hoy acompañamos a Matias,Peter y Alfredo que al igual que sus hermanos, llegaron al colegio casi con pañales.

Y fue difícil también porque tenemos que hablarles a todos los niños y niñas que hoy se gradúan y tratar de expresar lo que cada uno delos padres quisiera decir.

Tenemos que reconocer que traerlos a este Colegio fue una apuesta de padres jóvenes, quizá incomprendida en ese momento por muchos, pero el tiempo les ha dado la razón a los que estaban convencidos desde el primer minuto.  Los demás nos fuimos convenciendo en el camino.

A pesar de los problemas y las muchas carencias, en este colegio hemos encontrado cosas sorprendentes. Ustedes, niños, son el mejor ejemplo de esas cosas sorprendentes.

El método Montessori es un asunto curioso porque fomenta un aprendizaje muy distinto al que la mayoría de nosotros recibió; fomenta la autonomía, la libertad de elegir, el trabajo en grupo, el respeto por el otro, el desarrollo al propio ritmo,lo que le permite al niño ir descubriendo el mundo y al hombre que hay dentro de él. El educador tiene más una función de guía y ayuda, que no todos comprenden ni aceptan.

Pero lo concreto es que ustedes, nuestros hijos e hijas, son en parte también el resultado de este colegio, de este método, de los profesores que los guiaron en cada etapa y los cuidaron con cariño y dedicación. Muchas gracias a todos los profesores y profesoras por la tranquilidad que nos dieron estos años.

Conocimos en este camino a varios directores, la Vicki, nuestro amigo Roberto, Edith y hoy Pilar. Con cada uno peleamos y discutimos pero cada uno de ellos nos entregó cosas distintas y los recordamos con cariño. Capítulo aparte tenemos que hacer con Elena, no sólo por ser la experta más reconocida en Chile en el método Montessori a tal punto que en muchas partes la llaman María, sino por la sonrisa con que esperaba y despedía a los niños casi todos los días, y por su preocupación en el desarrollo del proyecto que tenía a nuestros hijos como su objetivo.  Otro tanto podríamos hablar de Magdalena Ramírez, la querida Magda, que acogió a nuestros niños, los cuidó, nos resolvió mil problemas, siempre preocupada, hasta hoy, que han pasado varios años desde que se fue del Colegio.

Yo puedo dar fe, porque tengo 2 hijos que ya salieron de este colegio hace algunos años y hoy están en la Universidad, no tanto tal vez de la formación académica que recibieron, pero sí de que se trata de niños que son capaces, como ninguno, de resolver problemas, de enfrentarse a los desafíos de la vida de mucho mejor manera que otros, de escribir un ensayo o hacer un trabajo de investigación,de hablar de tú a tú con cualquiera porque tienen una personalidad arrolladora (a veces demasiada) y atraen a sus pares precisamente por esas cualidades, que otros no tienen. Muchas veces es mejor saber cómo se enfrentan y resuelven los problemas,que saber únicamente cuál es la solución pero sin poder llegar a ella.

Los niños Montessori son especiales. Y Ustedes, chicos, son aún más especiales. Conocemos las dudas y temores que hoy tienen por su futuro, porque nosotros también las tuvimos.

Como papás y mamás seguramente nos hemos equivocado muchas veces con ustedes, muchas veces deben haber sentido que fuimos injustos y arbitrarios, pero como dice Loreto, mi señora, somos los papás que les tocó y no hay nadie en el mundo que los quiera como nosotros. No hay nadie en el mundo más orgulloso que nosotros en este momento.

La puerta que se les abre en esta etapa de la vida les muestra un camino. Depende de ustedes como quieren transitarlo, solo podemos pedirles que cada paso que den lo hagan con una pisada fuerte y segura. Como sus papás y mamás los apoyaremos siempre; siempre estaremos ahí para celebrar los éxitos, para consolar las caídas y para empujarlos cuando necesiten ayuda.

Sean generosos y libres, aprendan de los buenos ejemplos ajenos, escuchen a los demás, sigan siendo los niños de espíritu inclusivo, sanos y transparentes que han sido hasta hoy, porque el mundo los necesita así.

Los queremos mucho niños